Ya mencionamos en otros artículos de nuestra sección Rulos con Ciencia que la seguridad de un cosmético no depende del origen del ingrediente  (natural o sintético), sino de su respaldo científico y regulatorio. En Argentina, la entidad encargada de velar por esto es la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica).

 

El Rol de ANMAT: Mucho más que un sello

Para que un producto cosmético pueda comercializarse legalmente, debe estar inscrito ante el ANMAT. Este proceso garantiza que el producto:

- Ha sido diseñado y fabricado bajo Buenas Prácticas de Fabricación.

- Utiliza ingredientes permitidos en concentraciones seguras según la normativa vigente en Argentina y el Mercosur.

- Ha pasado por una evaluación de seguridad realizada por profesionales capacitados, quienes analizan el perfil toxicológico de cada componente para minimizar riesgos como irritaciones o sensibilizaciones.

- Ha pasado pruebas que aseguran que ese producto se mantiene en buenas condiciones hasta la fecha de caducidad.

- Ha pasado controles que aseguran la calidad microbiológica del producto.

Etiquetado: más que un diseño, un mapa de seguridad

La etiqueta o rótulo no es solo una presentación estética para el cosmético, contiene información valiosa para el uso seguro. Según la normativa vigente, debe incluir:

 

1. Denominación y Marca.

2. Número de legajo: Identifica al establecimiento elaborador habilitado.

3. Listado INCI: El INCI es el nombre internacional de los ingredientes cosméticos, que permite unificar su denominación para que desde cualquier parte del mundo, se pueda entender qué contiene una fórmula cosmética. Y como vimos en el artículo “Empoderate, aprendé a leer tus etiquetas” a través de herramientas como COSMILE Europe, cualquier persona puede verificar la función y seguridad de los ingredientes. En el listado de ingredientes, estos se colocan de mayor a menor concentración. Es decir, cuando leemos el INCI, los que están al principio de la lista serán los que están en mayor proporción y los del final, en menor proporción.

4. Modo de uso y precauciones: Clave para evitar irritaciones.

5. Número de Lote: Nos asegura la trazabilidad del producto, la trazabilidad es la capacidad de conocer todo el recorrido y la historia de un producto, desde su origen en la fábrica, contemplando los ingredientes con los que se elaboró, hasta que llega a manos del consumidor final, fundamental para garantizar la seguridad y calidad.

6. Vencimiento: Es información importante ya que los estudios por los que ha pasado el cosmético aseguran que el mismo se mantiene en buenas condiciones y su uso es seguro hasta esta fecha.

Empoderate: La próxima vez que elijas un producto para tus rulos, buscá el respaldo de la ciencia y la seguridad del registro oficial.